A los 4 años, el mundo emocional de los niños se vuelve más complejo y matizado. Ya no solo están 'bien' o 'mal'; empiezan a experimentar sensaciones como la frustración ante un reto, el orgullo por un logro o la sorpresa ante lo inesperado. Este tema busca dotar al alumnado de un vocabulario emocional rico que les permita identificar y comunicar lo que sienten de manera precisa.
Competencias Clave LOMLOELOMLOE Educación Infantil 2.º Ciclo: Crecimiento en Armonía - Saber básico B. Desarrollo y equilibrio afectivoLOMLOE Educación Infantil 2.º Ciclo: Comunicación y Representación de la Realidad - Saber básico B. Aproximación al lenguaje verbal
El docente propone una situación (ej. 'se me ha roto un juguete') y los niños deben representar la emoción con su rostro y cuerpo. Los demás deben adivinar si está triste, enfadado o sorprendido.
¿Qué cuentos elijo que muestren emociones más matizadas que la dupla contento/triste?
Se colocan fotografías de personas con distintas expresiones por el aula. Los niños caminan en silencio y se detienen ante la foto que mejor represente cómo se sienten hoy, explicando el porqué a un compañero.
¿Cómo introduzco palabra nueva una vez por semana sin sobrecargar?
ComprenderAplicarAnalizarCrearHabilidades RelacionalesConciencia Social
Cada niño piensa en algo que ha hecho bien y le hace sentir orgulloso. Se lo cuenta a su pareja de hombro y luego algunos voluntarios lo comparten con toda la clase.
¿Cómo modelo yo nombrando lo que siento ("ahora estoy nerviosa porque venía tarde")?
Hay emociones 'buenas' y 'malas' (como el enfado).
Todas las emociones son válidas y necesarias. Lo que debemos enseñar es a gestionarlas. El aprendizaje activo ayuda a ver que el enfado es una señal de que algo no nos gusta, no algo prohibido.
Los niños de 4 años solo entienden la alegría y la tristeza.
A esta edad ya son capaces de distinguir matices como la vergüenza o la curiosidad si se les presentan en contextos cotidianos y se les ayuda a nombrarlos mediante el diálogo.