Comunicación y Representación de la Realidad · Infantil 3 años
Ideas de aprendizaje activo
Mi nombre escrito
El nombre propio es la palabra con mayor carga afectiva y significado para un niño de 3 años. Es su primera puerta de entrada al mundo de la escritura. Según la LOMLOE, el reconocimiento del nombre propio contribuye tanto al desarrollo de la identidad personal como a la aproximación al lenguaje escrito de forma funcional. No buscamos que lo escriban de forma convencional, sino que lo identifiquen como un signo que les representa y los diferencia de los demás.
Competencias Clave LOMLOELOMLOE Educación Infantil 2.º Ciclo: Comunicación y Representación de la Realidad - Saber básico C. Aproximación al lenguaje escritoLOMLOE Educación Infantil 2.º Ciclo: Crecimiento en Armonía - Saber básico C. Identidad y reconocimiento de la diferencia
Investigación colaborativa: El detective de nombres
Se esconden tarjetas con los nombres de los niños por el aula. Cada pequeño detective debe encontrar su propio nombre y, una vez hallado, ayudar a otros compañeros a encontrar los suyos comparándolos con las etiquetas de las perchas.
¿Qué tipografía clara y mayúsculas elijo para los nombres?
Tres estaciones: 1) Formar el nombre con letras de madera siguiendo un modelo. 2) Decorar la inicial con plastilina. 3) Buscar su nombre entre una sopa de etiquetas de diferentes tamaños y colores.
¿Cómo modelo el reconocimiento ("este es el de Lía, empieza por L")?
El docente muestra una tarjeta de nombre tapando algunas letras. Por parejas, los niños intentan adivinar de quién es por la letra inicial. Luego se destapa y el dueño del nombre explica algo que le guste de sus letras.
¿Cómo acojo a la criatura que aún no reconoce el suyo sin presionar?
Deben aprender a escribir su nombre en minúsculas desde el principio.
En 3 años, la mayúscula de imprenta es mucho más fácil de identificar y reproducir debido a sus trazos rectos y claros. El enfoque debe ser el reconocimiento visual y la conciencia de que esas letras 'dicen' su nombre, no la caligrafía perfecta.
Si un niño no reconoce su nombre en el primer trimestre, tiene un problema de aprendizaje.
Cada niño tiene su ritmo de maduración visual y madurez afectiva. El uso de juegos activos y comparaciones constantes con los nombres de sus amigos suele resolver estas dificultades de forma lúdica y sin presión académica.