¿Cuántos estudiantes han terminado la etapa educativa sin haber aprendido a su máximo potencial, no por falta de capacidad, sino porque el diseño del aula nunca estuvo pensado para ellos? Esa pregunta llevó a David Rose y Anne Meyer, investigadores del Center for Applied Special Technology (CAST), a desarrollar el Diseño Universal para el Aprendizaje en los años noventa. Tres décadas después, la LOMLOE lo convierte en un principio legal vinculante para todo el sistema educativo español.

Hoy, aplicar el DUA en educación no es una opción metodológica más: es el marco sobre el que se construye la inclusión real que exige la ley.

Qué es el DUA y por qué es el pilar de la LOMLOE

El Diseño Universal para el Aprendizaje parte de una premisa simple pero con consecuencias profundas: la variabilidad es la norma, no la excepción. Cada estudiante aprende de forma distinta, se motiva con estímulos diferentes y expresa su conocimiento por vías diversas. Un currículo diseñado para un hipotético alumno promedio crea barreras invisibles para todos los demás.

La LOMLOE, aprobada en diciembre de 2020, recoge este principio en su articulado y lo traslada a los reales decretos de currículo que la desarrollan. El Real Decreto 157/2022 para Educación Primaria y el Real Decreto 217/2022 para la ESO y el Bachillerato mencionan explícitamente el DUA como guía para la concreción curricular y la práctica pedagógica en todas las etapas, con el objetivo de garantizar una educación inclusiva efectiva.

El salto conceptual que propone la LOMLOE es significativo: pasar de la integración a la inclusión real. La integración consistía en incorporar al aula ordinaria al alumno con necesidades específicas y proporcionarle adaptaciones individuales, a posteriori. La inclusión, en el sentido del DUA, rediseña el contexto desde el origen para que ningún estudiante necesite una adaptación especial porque el diseño ya contempla la diversidad desde el primer momento.

Del déficit al diseño

El DUA no parte de la pregunta "¿qué le pasa a este alumno?" sino de "¿qué barrera ha creado este diseño curricular?". El problema no está en el estudiante; está en el entorno de aprendizaje.

Los tres principios fundamentales del Diseño Universal para el Aprendizaje

El marco DUA, tal como lo articuló el CAST, se estructura en tres redes cerebrales diferenciadas que corresponden a tres preguntas fundamentales sobre el aprendizaje: el por qué, el qué y el cómo.

Principio I: Múltiples formas de implicación (el "por qué")

La implicación se refiere a cómo activamos y mantenemos el interés y la motivación del estudiante. No todos los alumnos se enganchan por los mismos estímulos: algunos necesitan autonomía y elección, otros requieren rutinas claras y predecibles, y muchos necesitan ver la relevancia personal del contenido para comprometerse con él.

En la práctica, en un aula de 5.º de Primaria, ofrecer múltiples formas de implicación puede ser tan concreto como:

  • Dar a los estudiantes varias opciones temáticas dentro de una misma tarea de escritura.
  • Establecer metas personales al inicio de la unidad que cada alumno pueda revisar durante el proceso.
  • Usar la clase invertida para que los estudiantes que necesitan más tiempo puedan revisar el contenido a su ritmo antes de la sesión presencial.

En Secundaria, implicar a los estudiantes puede pasar por vincular el contenido de Ciencias Sociales a debates actuales o por ofrecer mecanismos de autoevaluación que les permitan identificar sus propias lagunas sin la presión de una calificación inmediata.

Principio II: Múltiples formas de representación (el "qué")

La representación aborda cómo presentamos la información. El texto escrito sigue siendo el formato hegemónico en las aulas españolas, pero para los estudiantes con dislexia, los que tienen un nivel bajo de lengua o los que aprenden mejor de forma visual o auditiva, ese formato actúa como un filtro que bloquea el acceso al conocimiento antes de que empiece el aprendizaje.

Ofrecer múltiples formas de representación significa presentar el mismo contenido en varios formatos: vídeo, audio, esquemas visuales, texto con glosario incorporado, ejemplos concretos antes de llegar a la abstracción. No se trata de crear materiales distintos para cada alumno, sino de ampliar la oferta para que cada uno pueda acceder desde su punto de entrada más efectivo.

Un ejemplo para Secundaria

Al presentar un texto histórico en 3.º de ESO, incluye además un mapa visual con los actores clave, un fragmento de audio con una lectura comentada y tres preguntas guía de comprensión. Cada alumno elige su puerta de entrada al contenido.

Principio III: Múltiples formas de acción y expresión (el "cómo")

Este principio responde a la pregunta de cómo permiten los docentes que los estudiantes demuestren lo que saben. Los exámenes escritos con tiempo limitado son solo una de las muchas formas posibles de evidenciar aprendizaje. Un alumno con dificultades motoras, con ansiedad o con un perfil oral fuerte puede dominar los mismos contenidos que su compañero y, sin embargo, obtener resultados muy diferentes si solo se le ofrece ese formato.

Diversificar la acción y la expresión puede incluir presentaciones orales, proyectos visuales, podcasts, portafolios digitales o demostraciones prácticas. El criterio de evaluación permanece igual para todos; lo que varía es el canal a través del cual cada estudiante demuestra haberlo alcanzado.

Cómo diseñar una situación de aprendizaje bajo el enfoque DUA

Las situaciones de aprendizaje son el vehículo curricular que propone la LOMLOE para organizar la enseñanza por competencias. Son el marco natural para integrar el DUA, porque exigen precisamente el tipo de planificación flexible y orientada al proceso que este enfoque requiere.

Una situación de aprendizaje diseñada con criterios DUA se construye en cuatro fases:

1. Identifica las barreras antes de diseñar las actividades

Antes de escribir la primera actividad, pregúntate: ¿qué aspectos de este diseño pueden dificultar el acceso, la participación o la demostración de aprendizaje para algunos de mis estudiantes? Las barreras más comunes son el vocabulario técnico sin andamiaje, las instrucciones exclusivamente escritas, los tiempos únicos y los productos finales únicos.

Esta fase no requiere conocer el perfil de cada alumno de antemano. El DUA no es personalización uno a uno: es diseño flexible que ya contempla la variabilidad.

2. Formula objetivos desvinculados del medio

Un error frecuente es confundir el objetivo de aprendizaje con el formato de la tarea. "El alumno redactará un texto argumentativo" mezcla el qué (argumentar con evidencias) con el cómo (texto escrito). Si el objetivo real es que el estudiante construya y defienda un argumento, un debate oral o un vídeo de opinión cumplen exactamente la misma función.

Separar el objetivo del medio libera el diseño y abre espacio para la diversidad sin comprometer el rigor.

3. Diversifica los criterios de evaluación y sus instrumentos

La evaluación es donde el DUA fracasa con más frecuencia en las aulas españolas. Los criterios de calificación suelen estar atados implícitamente a un formato único, aunque la normativa no lo exija. Diseñar una rúbrica que evalúe la calidad del argumento con independencia del soporte en que se presenta es un paso concreto y alcanzable para cualquier docente.

Los criterios de evaluación del currículo LOMLOE están formulados en términos de competencias, no de formatos, lo que facilita esta separación.

4. Incorpora andamiajes graduados y retirables

El andamiaje no es una adaptación para los alumnos con dificultades: es una herramienta de aprendizaje disponible para quien la necesite. Ofrecer un organizador gráfico como opción voluntaria, publicar el glosario de la unidad desde el primer día o proporcionar una plantilla de planificación para la tarea larga son medidas que benefician a todos sin señalar a nadie.

La clave es que el andamiaje sea visible, accesible y progresivamente retirable a medida que avanza el aprendizaje.

Herramientas digitales para facilitar la accesibilidad en el aula

La tecnología amplía considerablemente el repertorio de recursos disponibles para aplicar el DUA en educación sin sobrecargar al docente con la creación de materiales desde cero.

Lectores de pantalla y síntesis de voz. Herramientas como el lector integrado de Microsoft Edge, Google Read&Write o NaturalReader permiten que cualquier texto digital sea escuchado. Son especialmente útiles para estudiantes con dislexia o con bajo nivel lector, pero también para quienes aprenden mejor auditivamente.

Organizadores gráficos digitales. Plataformas como Padlet, Coggle o MindMeister permiten estructurar el pensamiento de forma visual antes de redactar. Reducen la carga cognitiva del proceso de escritura y son particularmente efectivos en la fase de planificación de trabajos de investigación.

Plataformas de gamificación. Kahoot, Quizizz o Gimkit ofrecen múltiples formatos de respuesta (texto, imagen, audio en algunas versiones) y permiten practicar el mismo contenido con distintos niveles de dificultad simultáneamente. Son útiles para la fase de consolidación dentro de la situación de aprendizaje.

Herramientas de creación multimedia. Canva, Flipgrid o Book Creator permiten que los estudiantes elijan cómo presentar su producto final, cubriendo así el tercer principio del DUA. Un estudiante puede entregar un póster visual mientras otro graba una presentación en vídeo, ambos evaluados con los mismos criterios competenciales.

La herramienta no es el DUA

Incorporar tecnología no equivale a aplicar el DUA. Una plataforma digital que solo admite respuestas escritas reproduce exactamente la misma barrera que un examen en papel. La herramienta está al servicio del principio, no al revés.

El reto pendiente: la formación docente

Reconocer el DUA en la LOMLOE como principio legal es el primer paso. Aplicarlo de forma sistemática en las aulas es un reto de diferente magnitud. La investigación y los datos disponibles en España apuntan a que la formación docente en eAlgunas comunidades autónomas han avanzado más que otras. La Comunitat Valenciana, a través del CEFIRE, ofrece programas de formación específicos en DUA. La Universidad Nebrija ha desarrollado formación universitaria de posgrado en DUA y educación inclusiva. El portal EducaDUA, vinculado a la investigación universitaria española, centraliza recursos y programas de formación para docentes.

Sin embargo, la implementación no es uniforme. En muchos centros, el DUA sigue siendo un concepto teórico que se trabaja en jornadas de formación puntuales pero que no termina de aterrizar en el diseño cotidiano de las unidades didácticas.

"El objetivo del DUA no es hacer el aprendizaje fácil. Es eliminar las barreras irrelevantes para que el esfuerzo se concentre en el aprendizaje mismo."

Marco DUA, CAST

Quedan preguntas abiertas que la comunidad educativa y las administraciones deben abordar: ¿qué impacto cuantificable tiene la implementación real del DUA sobre los resultados académicos en España? ¿Cómo están evaluando las comunidades autónomas la efectividad de los programas de formación? ¿Qué estructuras de apoyo sostenido necesitan los docentes para que el DUA pase del papel a la práctica diaria?

Qué significa esto para tu práctica docente

La DUA en educación no exige una transformación radical e inmediata de toda tu práctica. Exige un cambio de pregunta: antes de "¿qué hago con los alumnos que no siguen el ritmo?", pregúntate "¿qué barrera he creado yo en este diseño?".

Empieza por una situación de aprendizaje. Revisa los objetivos y separa el qué del cómo. Añade un segundo formato de presentación del contenido. Ofrece dos opciones para el producto final. Diseña una rúbrica que evalúe competencias, no formatos.

El DUA no es una metodología para los alumnos con necesidades específicas. Es el estándar de diseño para cualquier aula donde conviven seres humanos distintos entre sí, que es decir, cualquier aula.