Imagina que llegas a septiembre con la programación aprobada y, a mitad del primer trimestre, te das cuenta de que tus alumnos saben definir el concepto pero no saben usarlo. Eso, exactamente, es lo que la LOMLOE intenta corregir. Y la herramienta que ha puesto sobre la mesa para lograrlo se llama situación de aprendizaje.

Desde la entrada en vigor de la ley y sus Reales Decretos de currículo (147/2022 para Primaria y 217/2022 para Secundaria), el concepto aparece como el elemento vertebrador de la programación didáctica. No es retórica ministerial: la situación de aprendizaje ha pasado a ser el formato que las administraciones autonómicas exigen en las memorias de centro, en las oposiciones y en las inspecciones educativas. Si todavía estás confundido sobre qué implica exactamente y cómo se diseña en la práctica, este artículo es para ti.


¿Qué son las situaciones de aprendizaje y por qué cambian el modelo LOMLOE?

La definición legal, recogida en los propios Reales Decretos de currículo básico, describe las situaciones de aprendizaje como "situaciones y actividades que implican el despliegue por parte del alumnado de actuaciones asociadas a competencias clave y específicas."

Traducido a lenguaje de aula: el alumnado tiene que hacer algo con lo que aprende, no solo repetirlo. Resolver un problema, crear un producto, tomar una decisión argumentada. El conocimiento declarativo ("saber que") pasa a ser instrumental respecto al conocimiento procedimental y actitudinal ("saber hacer" y "saber ser").

Esto supone un giro respecto a la unidad didáctica tradicional. Una unidad didáctica organiza los contenidos de forma secuencial; una situación de aprendizaje organiza el aprendizaje alrededor de un reto o pregunta motriz. La diferencia no es cosmética. En la unidad didáctica el centro es el contenido; en la situación de aprendizaje, el centro es la actuación competente del alumno ante un contexto.

Por qué importa el cambio de paradigma

El modelo memorístico puede producir buenos resultados en pruebas de reconocimiento.Pero cuando se mide la transferencia, es decir, la capacidad de aplicar lo aprendido a contextos nuevos, los enfoques competenciales obtienen resultados sistemáticamente superiores. Eso es lo que los reales decretos LOMLOE intentan institucionalizar.


Elementos esenciales: Del perfil de salida al producto final

Antes de diseñar una sola actividad, necesitas entender la arquitectura curricular sobre la que se apoya la situación de aprendizaje. Son cuatro niveles que deben estar conectados:

1. Competencias clave y descriptores operativos

El Perfil de salida del alumnado al término de la enseñanza básica recoge ocho competencias clave (Comunicación Lingüística, Plurilingüe, Matemática, Digital, Personal Social y de Aprender a Aprender, Ciudadana, Emprendedora y Conciencia y Expresión Cultural) y las concreta en descriptores operativos. Estos descriptores son los indicadores medibles de qué significa ser competente.

Tu situación de aprendizaje debe contribuir al desarrollo de al menos una competencia clave, identificando qué descriptores operativos se trabajan explícitamente.

2. Competencias específicas y criterios de evaluación

Cada área o materia define sus propias competencias específicas. Cada competencia específica tiene criterios de evaluación asociados. Los criterios son el puente entre la competencia (qué debe conseguir el alumno) y la evaluación (cómo voy a saber que lo ha conseguido).

Error frecuente: diseñar actividades bonitas y buscar después qué criterio "encaja". El proceso correcto es el inverso: identificar primero qué criterios quieres evaluar y diseñar las actividades para que el alumno tenga oportunidad de demostrarlos.

3. Saberes básicos

Los saberes básicos son los contenidos, como conceptos, procedimientos y actitudes, que el alumno necesita movilizar para poder actuar competentemente. No han desaparecido con la LOMLOE; han cambiado de estatus. Dejan de ser el objetivo final y pasan a ser el medio.

4. El producto o tarea final

Toda situación de aprendizaje necesita un producto o tarea final que integre los saberes trabajados y que sea evaluable mediante los criterios seleccionados. Puede ser un texto, una presentación, un prototipo, una campaña, una investigación. Lo determinante es que exija al alumno demostrar actuación competente, no solo conocimiento acumulado.

"Las situaciones deaprendizaje deben partir de contextos reales o simulados próximos al alumnado, planteando retos que impliquen la movilización integrada de los saberes básicos."

Guía para el Diseño de Situaciones de Aprendizaje, Ministerio de Educación y FP

Cómo diseñar una situación de aprendizaje efectiva paso a paso

El Ministerio de Educación y Formación Profesional ha publicado una guía de referencia que establece los componentes mínimos. Lo que sigue es una versión operativa para el aula.

Paso 1: Define el contexto y el centro de interés

Identifica una situación real, cercana o significativa para tu alumnado. No tiene que ser trivial; sí tiene que serrelevante. Un problema medioambiental del barrio, una decisión financiera del hogar, una campaña de comunicación para la comunidad escolar. Según la Universidad Europea, el punto de partida competencial exige que el alumnado se vea como agente activo en un contexto que reconoce.

Escribe el reto o pregunta motriz en una sola frase, formulada desde la perspectiva del alumno: "¿Cómo podríamos...?" o "Tu equipo tiene que..."

Paso 2: Selecciona los criterios de evaluación

Antes de planificar actividades, decide qué criterios de evaluación vas a trabajar y evaluar. Cada criterio debe aparecer en el currículo oficial de tu comunidad autónoma. Anota también las competencias específicas a las que están vinculados y los descriptores operativos del Perfil de salida que se activan.

Recomendación práctica: no más de tres o cuatro criterios de evaluación por situación. La profundidad beats la extensión.

Paso 3: Identifica los saberes básicos necesarios

Una vez tienes claro qué vas a evaluar, pregúntate qué necesita saber y saber hacer el alumno para poder demostrar esa competencia. Esos son los saberes básicos que debes incluir y trabajar explícitamente. Evita la tentación de meter todos los saberes del bloque: selecciona los imprescindibles para el reto planteado.

Paso 4: Diseña la secuencia didáctica La secuencia tiene tres momentos estructurales:

Activación: Conecta el reto con los conocimientos previos del alumno. Puede ser una pregunta, un vídeo breve, un caso, un debate inicial. Su función es crear necesidad de aprender.

Desarrollo: Aquí se trabajan los saberes básicos a través de actividades que van aumentando en complejidad.Las metodologías activas, como el aprendizaje basado en proyectos, el aprendizaje cooperativo y la indagación, encajan de forma natural en este momento.

Producto final y comunicación: El alumno construye, presenta o defiende el producto final. Este momento es el principal foco de evaluación competencial.

Paso 5: Integra el DUA desde el diseño

El Diseño Universal para el Aprendizaje no es una adaptación posterior para alumnos con necesidades específicas. Es un principio de diseño desde el inicio que garantiza múltiples medios de representación, de acción y expresión, y de implicación.

Algunas preguntas concretas para incorporarlo: ¿Puedo ofrecer el texto también en formato audio? ¿Pueden los alumnos demostrar su competencia de formas distintas —escrito, oral, visual? ¿Hay opciones de complejidad dentro de la misma tarea? Si la respuesta a estas preguntas está integrada en tu diseño desde el principio, ya estás aplicando DUA.

Paso 6: Planifica la evaluación

Define los instrumentos de evaluación antes de ejecutar la situación. Las rúbricas competenciales son el instrumento más habitual porque permiten graduar el nivel de desempeño por criterio. Diseña una rúbrica con al menos tres niveles de logro para cada criterio seleccionado.

Estructura básica de una rúbrica LOMLOE

Para cada criterio de evaluación: define qué aspecto concreto observas, qué evidencia buscas en el producto final, y qué distingue un desempeño inicial de uno avanzado. Tres columnas son suficientes para empezar: en proceso / adquirido / avanzado.


La evaluación competencial y el uso de rúbricas digitales

La evaluación en el marco LOMLOE tiene una lógica diferente a la nota media de exámenes. Lo que se evalúa es el grado de adquisición de las competencias específicas, no el porcentaje de respuestas correctas en pruebas puntuales.

Esto tiene implicaciones concretas:

Primero, la evaluación es procesual y no solo sumativa. Los criterios se van observando a lo largo de la situación, no solo al final. Un diario de aprendizaje, una coevaluación entre pares o un portafolio de evidencias son herramientas que permiten capturar el proceso.

Segundo, un mismo criterio puede evidenciarse en distintos momentos. Si un alumno no demuestra dominio en la primera actividad pero sí en el producto final, esa es la información relevante. El objetivo es el logro, no la fecha en que se logra.

Tercero, la calificación se deriva de los criterios, no al revés. Plataformas como Additio o eXeLearning permiten gestionar estos criterios digitalmente, vincular evidencias y generar informes por competencia específica. Son herramientas útiles porque te permiten llevar un seguimiento sistemático sin perder tiempo en hojas de cálculo manuales.

8 competencias clave
contempla el Perfil de salida de la enseñanza básica LOMLOE

Adaptaciones para NEAE y Formación Profesional

Alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE)

El DUA, aplicado desde el inicio del diseño, ya resuelve gran parte de las adaptaciones. Pero hay decisiones adicionales que conviene tomar de forma explícita:

Ajusta el nivel de complejidad del reto, no el reto en sí. Un alumno con dislexia puede participar en la misma situación de aprendizaje sobre periodismo digital que el resto de la clase, pero produciendo un podcast en lugar de un artículo escrito.El criterio que evalúas, comunicar con precisión y coherencia, es el mismo; el medio de demostración, distinto.

Cuando sea necesaria una adaptación curricular significativa, los criterios de evaluación y saberes básicos pueden modificarse, pero el principio de participación en situaciones reales y significativas se mantiene. La exclusión de un alumno de la situación de aprendizaje del grupo nunca debería ser la primera opción.

Formación Profesional

En FP, el concepto de situación de aprendizaje tiene una aplicación especialmente natural porque el currículo ya está orientado a la práctica profesional. Los módulos profesionales incluyen resultados de aprendizaje y criterios de evaluación que funcionan de forma análoga a las competencias específicas de Secundaria.

La diferencia clave es que en FP el contexto de la situación suele ser directamente profesional (un encargo real de un cliente simulado, una práctica en empresa, la resolución de un caso técnico) y la evaluación puede conectarse con las evidencias del entorno laboral. La autonomía que la normativa concede a los centros es especialmente relevante aquí: cada centro puede adaptar las situaciones a su sector y contexto productivo local.


Uso de IA para agilizar la programación curricular

Una de las quejas más frecuentes del profesorado al diseñar situaciones de aprendizaje es el tiempo que consume la redacción de la justificación curricular —ese apartado donde debes conectar cada elemento de tu diseño con el marco normativo. Aquí es donde las herramientas de inteligencia artificial empiezan a ser genuinamente útiles.

Los modelos de lenguaje actuales pueden ayudarte a:

Redactar la justificación curricular. Proporcionas los criterios de evaluación seleccionados, los saberes básicos y el reto de la situación, y el modelo genera un borrador de justificación que conecta esos elementos con el perfil de salida y las competencias clave. Revisa y ajusta, pero el punto de partida ya está hecho.

Proponer actividades alineadas. Un modelo bien instruido puede generar un abanico de actividades ordenadas por complejidad para un contexto dado. No es una lista definitiva; es un generador de ideas que puedes filtrar con tu conocimiento del grupo.

Crear rúbricas de evaluación. Describiendo el criterio de evaluación y el nivel educativo, la IA puede generar una rúbrica con descriptores de desempeño graduados. De nuevo, necesita tu revisión, pero reduce el tiempo de construcción.

Lo que la IA no puede hacer por ti

La IA no conoce a tu grupo, no sabe qué han aprendido el trimestre anterior, y no puede evaluar la idoneidad del contexto para tu comunidad educativa específica.El juicio pedagógico, seleccionar el reto correcto, calibrar la complejidad y decidir qué merece evaluación, sigue siendo tuyo. Usa la IA para reducir la carga burocrática, no para sustituir el diseño pedagógico.


Lo que esto significa en la práctica

El debate sobre si las situaciones de aprendizaje "funcionan" en términos de resultados competenciales medibles a escala nacional es legítimo y está abierto. Existe una percepción real de ambigüedad en la redacción de algunos elementos curriculares que genera dificultades en la implementación práctica. La equidad entre centros y territorios en la aplicación de criterios de evaluación es una pregunta sin respuesta empírica consolidada todavía.

Lo quesí sabemos es que el marco ya está en vigor y que las administraciones autonómicas, las oposiciones y las inspecciones educativas evalúan a los docentes sobre su capacidad para diseñar e implementar situaciones de aprendizaje de calidad.

El camino más productivo no es esperar a que el debate se resuelva. Es dominar la herramienta: entender su lógica, aplicarla con criterio pedagógico sólido, y ajustarla continuamente a partir de lo que observas en tu aula.

Para diseñar una buena situación de aprendizaje, el proceso es siempre el mismo: empieza por el reto, selecciona los criterios, identifica los saberes, diseña la secuencia con DUA integrado, y evalúa el desempeño competencial sobre el producto final.Todo lo demás, la justificación normativa, los formularios y la documentación, viene después.


Flip Education ayuda a los equipos docentes a diseñar situaciones de aprendizaje con metodologías activas. Si quieres ver cómo funciona en la práctica, explora nuestros recursos para Primaria, Secundaria y FP.