¿Alguna vez has visto a un grupo de estudiantes de quinto grado diseñar una campaña para reducir la basura en su colonia, presentar sus hallazgos frente a padres de familia y proponer soluciones concretas al director de la escuela? Eso es el aprendizaje basado en proyectos funcionando a su máxima capacidad.
Desde 2022, la Secretaría de Educación Pública posiciona el aprendizaje basado en proyectos como una de las metodologías centrales de la Nueva Escuela Mexicana. Para los docentes de educación básica, esto implica repensar desde cero la forma en que planean, enseñan y evalúan. Esta guía está pensada para ayudarte en ese proceso.
¿Qué es el ABP y cómo funciona en la NEM?
El aprendizaje basado en proyectos es una metodología en la que los estudiantes aprenden al investigar y dar respuesta a preguntas o problemas auténticos, generalmente vinculados a su entorno comunitario. A diferencia de la clase tradicional, donde el docente transmite información y el alumno la recibe, en el ABP los roles se invierten: el estudiante investiga, crea, colabora y presenta; el docente guía, pregunta y facilita.
El ABP no es simplemente "hacer un proyecto". Implica un proceso estructurado de indagación donde los saberes de distintos campos formativos se integran alrededor de una pregunta eje que surge de la realidad de los estudiantes.
La Nueva Escuela Mexicana incorpora diversas metodologías activas de trabajo, entre ellas el Aprendizaje Basado en Proyectos, el Estudio de Caso y el Aprendizaje Servicio. El ABP sobresale en educación básica por su versatilidad para integrar saberes de los cuatro Campos Formativos en torno a un problema real.
Beneficios del ABP en la Educación Básica
Cuando el ABP se implementa bien, los estudiantes desarrollan algo que ningún examen de opción múltiple puede evaluar fácilmente: la capacidad de resolver problemas reales. Algunos de los beneficios documentados incluyen:
Pensamiento crítico y resolución de problemas. Al enfrentarse a preguntas sin una respuesta única correcta, los alumnos aprenden a analizar información, cuestionar fuentes y tomar decisiones fundamentadas.
Colaboración genuina. Los proyectos requieren que los estudiantes se organicen, negocien roles y construyan juntos. Esto va mucho más allá del "trabajo en equipo" que se menciona en cualquier plan de estudios.
Conexión con la comunidad. Como señala el portal de Aprende.mx de la SEP, el ABP convierte a la escuela en un espacio de transformación social, donde el aprendizaje tiene sentido porque responde a necesidades reales.
Mayor motivación. Muchos docentes reportan que tanto ellos como sus estudiantes perciben un aumento en la participación y el entusiasmo cuando trabajan bajo esta metodología.
— Portal Aprende.mx, SEP"El aprendizaje basado en proyectos busca que los estudiantes sean protagonistas de su propio aprendizaje, conectando los saberes escolares con los problemas y necesidades de su entorno."
Fases para implementar ABP según la SEP
La SEP estructura el trabajo por proyectos en 11 momentos, agrupados en tres grandes etapas. Este esquema proviene de los lineamientos para los Consejos Técnicos Escolares (CTE) y está diseñado para guiar al docente desde la detección de necesidades hasta la presentación de resultados.
Etapa 1: Planeación (Momentos 1 al 3)
Momento 1. Diagnóstico comunitario. Antes de elegir un tema, los estudiantes y el docente identifican problemas o preguntas del entorno inmediato: la colonia, la escuela, el municipio. Este diagnóstico es lo que le da sentido al proyecto.
Momento 2. Definición de la pregunta eje. A partir del diagnóstico, el grupo construye colectivamente la pregunta que guiará todo el trabajo. Una buena pregunta eje no tiene una respuesta en Google; exige investigación, reflexión y propuesta.
Momento 3. Planeación del proyecto. El docente y los estudiantes definen juntos qué van a investigar, cómo se organizarán, qué productos crearán y cómo los compartirán con la comunidad. Aquí se integran los contenidos de los distintos Campos Formativos.
Etapa 2: Acción (Momentos 4 al 9)
Esta es la fase de mayor actividad en el aula y fuera de ella. Los momentos incluyen:
- Momento 4: Exploración e investigación de fuentes (textos, entrevistas, visitas de campo).
- Momento 5: Organización y análisis de la información recopilada.
- Momento 6: Construcción de saberes, donde el docente introduce conceptos clave que los estudiantes necesitan para avanzar.
- Momento 7: Creación del producto o solución propuesta.
- Momento 8: Revisión colectiva y retroalimentación entre pares.
- Momento 9: Ajustes y mejora del producto con base en la retroalimentación.
Etapa 3: Intervención (Momentos 10 y 11)
Momento 10. Presentación a la comunidad. El proyecto se comparte con una audiencia real: padres de familia, autoridades locales, otros grupos escolares. Este momento es central en el ABP porque le da a los estudiantes un propósito concreto para su trabajo.
Momento 11. Reflexión y evaluación. El grupo evalúa lo que aprendió, qué funcionó y qué cambiaría. El docente cierra el ciclo con una evaluación formativa que toma en cuenta el proceso completo, no solo el producto final.
No todos los proyectos necesitan recorrer los 11 momentos en el mismo tiempo. Algunos docentes completan un ciclo completo en tres semanas; otros trabajan un proyecto a lo largo de un mes. La clave es mantener la pregunta eje como hilo conductor en todo momento.
Ejemplos de Proyectos para Primaria y Secundaria
Una dificultad frecuente es traducir los Campos Formativos a proyectos concretos. Aquí hay cuatro ejemplos, uno por campo, que pueden adaptarse a diferentes grados y contextos.
Campo: Lenguajes
"La historia de nuestra colonia en palabras y voces" (4° a 6° de primaria)
Los estudiantes entrevistan a personas mayores de la comunidad, transcriben sus testimonios y producen un libro colectivo o podcast sobre la historia local. Integran lectura, escritura, oralidad y uso de medios digitales.
Campo: Saberes y Pensamiento Científico
"¿Qué tan limpia está el agua que bebemos?" (Secundaria)
El grupo realiza pruebas básicas de calidad del agua de distintas fuentes en la comunidad, analiza los resultados y presenta sus conclusiones a la dirección de la escuela o al municipio. Integra biología, química básica y análisis de datos.
Campo: Ética, Naturaleza y Sociedades
"Mapeando la biodiversidad de nuestro patio" (3° a 5° de primaria)
Los estudiantes identifican y documentan plantas, insectos y aves presentes en el espacio escolar, crean una guía ilustrada y proponen acciones para proteger esa biodiversidad. Integra ciencias naturales, geografía y formación cívica.
Campo: De lo Humano y lo Comunitario
"Feria de oficios tradicionales" (Primaria y secundaria)
Los alumnos investigan oficios y tradiciones de su comunidad, invitan a artesanos o trabajadores locales a la escuela y organizan una feria donde se exhiben y practican esos saberes. Integra historia, educación artística e identidad cultural.
Evaluación Formativa en el Aprendizaje Basado en Proyectos
Uno de los mayores retos del ABP es la evaluación. Si un estudiante trabajó con compromiso durante todo el proyecto pero su producto final tuvo fallas técnicas, ¿cómo se refleja eso en su calificación? La respuesta de la NEM es clara: hay que evaluar el proceso, no solo el resultado.
Rúbricas de proceso
Una rúbrica bien diseñada desglosa el proyecto en criterios observables: participación en la discusión grupal, calidad de las fuentes consultadas, capacidad para integrar retroalimentación, claridad en la presentación. Las rúbricas permiten al docente dar retroalimentación específica y al estudiante saber exactamente qué mejorar.
Diario de clase
El diario de clase cumple dos funciones: permite al docente monitorear el avance individual y desarrolla en el estudiante la capacidad de reflexionar sobre su propio aprendizaje.
Autoevaluación y coevaluación
Al final de cada etapa, los estudiantes se evalúan a sí mismos y evalúan a sus compañeros de equipo. Este proceso, cuando se guía con criterios claros, desarrolla la honestidad intelectual y la responsabilidad compartida.
Reducir la evaluación del ABP a la calidad del cartel o la presentación final es uno de los errores más comunes. Un estudiante puede haber aprendido profundamente aunque su presentación haya sido nerviosa o su material visual, modesto. La rúbrica debe capturar ese aprendizaje invisible.
Herramientas Digitales para potenciar el ABP
No se necesita una escuela equipada con laboratorios de cómputo de última generación para integrar tecnología en el ABP. Incluso con acceso limitado a dispositivos, hay opciones accesibles.
Para investigar y organizar información:
- Google Sites o Notion permiten a los equipos construir una "base de conocimiento" del proyecto, donde organizan sus fuentes, notas y avances.
- Padlet funciona como un tablero colaborativo donde el grupo puede publicar hallazgos, imágenes y preguntas en tiempo real.
Para crear y presentar:
- Canva permite diseñar infografías, presentaciones y materiales visuales sin necesidad de conocimientos de diseño.
- CapCut o iMovie sirven para editar videos cortos si el producto del proyecto incluye un documental o reportaje.
Para documentar el proceso y la reflexión:
- Flip (antes Flipgrid) es una herramienta especialmente útil para el ABP: los estudiantes graban videos cortos respondiendo preguntas de reflexión, comparten sus avances y reciben retroalimentación de compañeros y docentes. Esto convierte el diario de clase en un formato audiovisual más accesible para estudiantes de diferentes edades y estilos de aprendizaje.
Si tu escuela tiene conectividad intermitente, considera herramientas que funcionen offline como Google Docs en modo sin conexión, o simplemente cuadernos de proyecto en papel. El ABP no depende de la tecnología; la tecnología es un recurso, no un requisito.
Los desafíos reales: lo que nadie dice en los talleres de CTE
Sería deshonesto presentar el ABP como una metodología sin obstáculos. Quienes trabajan en escuelas públicas mexicanas saben que la brecha entre la propuesta pedagógica y la realidad del aula puede ser considerable.
La falta de formación docente específica en ABP es el obstáculo más citado. Diseñar una buena pregunta eje, gestionar equipos de trabajo autónomo y evaluar procesos son habilidades que no se aprenden en un taller de dos horas. Requieren práctica, acompañamiento y tiempo.
A esto se suma la escasez de materiales y recursos en muchas escuelas, especialmente en zonas rurales o de alta marginación, donde el acceso a internet, libros de consulta y materiales para crear productos es limitado.
También existe lo que los propios docentes describen como resistencia al cambio: cuando llevas años enseñando de una manera que funcionó, adoptar una metodología que exige ceder el control del aula genera incertidumbre genuina.
Ninguno de estos desafíos es insuperable, pero reconocerlos es el primer paso para abordarlos con honestidad.
Lo que esto significa para tu práctica docente
El aprendizaje basado en proyectos no es una moda ni una imposición burocrática. Responde a una pregunta que los buenos docentes siempre se han hecho: ¿cómo hago para que lo que pasa en mi salón importe fuera de él?
Si estás comenzando con el ABP, no intentes implementar los 11 momentos desde el primer proyecto. Empieza con algo pequeño: una pregunta real, un producto concreto, una audiencia auténtica. Evalúa qué funcionó, ajusta y vuelve a intentarlo.
Con el tiempo, el ABP deja de sentirse como una metodología adicional y se convierte en la forma natural de organizar el aprendizaje, porque conecta lo que los estudiantes aprenden con lo que les importa. Y eso, en cualquier contexto, hace una diferencia real.
¿Ya implementaste el ABP en tu salón? Cuéntanos cómo te fue en los comentarios o comparte tu experiencia con la comunidad de docentes en Flip.



