En 2023, los nuevos libros de texto gratuitos de la Secretaría de Educación Pública generaron un debate público significativo que reveló tensiones que van mucho más allá del salón de clases.

Para los docentes de educación básica, la pregunta no es si usar libros o tabletas. Es cómo elegir, adaptar y diseñar herramientas pedagógicas que realmente conecten con los estudiantes que tienen frente a ellos, con sus contextos, sus ritmos y sus necesidades específicas.

Esta guía responde a esa pregunta de manera concreta.

¿Qué es el material didáctico y su rol en la Nueva Escuela Mexicana?

El material didáctico es cualquier recurso, objeto, texto, imagen, herramienta tecnológica o actividad que el docente utiliza para apoyar el proceso de enseñanza-aprendizaje. La definición es amplia por diseño: incluye desde una regleta de Cuisenaire hasta un video pedagógico, desde una ficha de trabajo impresa hasta una simulación digital.

Dentro del modelo de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), estos recursos adquieren un papel específico. La NEM organiza los aprendizajes en torno a Campos Formativos como Lenguajes, Saberes y Pensamiento Científico, y Ética, Naturaleza y Sociedades. El material didáctico es el vehículo para que esos campos cobren vida en el aula, no como transmisor de información, sino como detonador de experiencias.

El enfoque propone un giro del trabajo rutinario hacia una práctica docente más reflexiva y crítica, donde los materiales dejen de ser el centro de la clase y pasen a ser instrumentos al servicio del aprendizaje.

La transición, sin embargo, no ha sido simple. Animal Político documentó cómo la discusión en torno a los nuevos libros de texto está "llena de desafíos y pocas respuestas", con señalamientos sobre errores de contenido y falta de consulta con especialistas. En febrero de 2026, la SEP nombró a Nadia López como nueva titular de la Dirección General de Materiales Educativos, en sustitución de Marx Arriaga, según reportó El Universal, lo que intensificó el debate sobre la dirección futura de la política educativa.

Clasificación de los materiales didácticos: De lo tradicional a lo digital

El material didáctico no es una categoría monolítica. Para trabajar con él de manera estratégica, conviene conocer sus tipos principales y las condiciones en que cada uno rinde mejor.

Materiales impresos

Son los más comunes en las aulas mexicanas: libros de texto, fichas de trabajo, láminas, mapas y cuentos. El libro de texto gratuito de la SEP sigue siendo la columna vertebral del sistema, distribuido a millones de estudiantes cada ciclo escolar. Como herramienta pedagógica, su fortaleza es la accesibilidad universal; su limitación, la rigidez frente a contextos muy diversos.

Materiales manipulativos

Objetos físicos que los estudiantes pueden tocar, mover y reorganizar. Abarcan desde bloques de madera y material multibase hasta regletas, geoplanos y material de laboratorio. Son especialmente eficaces en los primeros años de escolaridad, donde el aprendizaje concreto precede al abstracto.

Materiales audiovisuales

Videos, audios, presentaciones interactivas y transmisiones televisivas. La SEP recurrió al esquema televisivo durante la pandemia con el programa Aprende en Casa. Un estudio sobre la brecha digital en comunidades marginadas de Quintana Roo encontró que los resultados del programa fueron muy desiguales entre zonas urbanas y rurales, con familias sin televisor o sin señal que quedaron completamente al margen.

Materiales digitales

Plataformas, aplicaciones y recursos en línea. La SEP impulsó @prende 2.0, una iniciativa para desarrollar competencias digitales en educación básica, y ha ampliado su oferta mediante la Nueva Escuela Mexicana digital. El acceso a estos recursos depende de una infraestructura que no todos los centros escolares tienen.

La brecha digital como barrera estructural

En zonas rurales, la falta de conectividad y dispositivos limita de manera directa el aprovechamiento de los recursos digitales que la política educativa promueve como prioridad. Sin infraestructura básica, la oferta digital de la SEP llega a muchos docentes solo en papel.

Características esenciales para un aprendizaje significativo

No todo recurso es material didáctico en sentido estricto. Un objeto se convierte en herramienta pedagógica cuando cumple condiciones específicas.

Pertinencia curricular. Debe estar alineado a los objetivos de la planeación docente y a los Campos Formativos de la NEM. Un material que no conecta con lo que se enseña es decoración, no recurso.

Adaptabilidad al contexto. Un mismo material puede funcionar en una escuela urbana con proyector y fallar en un aula multigrado rural sin electricidad estable. La adaptabilidad no es un detalle; es un requisito de diseño.

Claridad y accesibilidad. El material debe ser comprensible para el estudiante sin instrucciones tan complejas que desplacen el objetivo de aprendizaje. Investigadores que analizaron el uso del material didáctico en una primaria de Jocotitlán, México, publicaron en Dialnet que los mejores resultados ocurren cuando el docente planifica el uso del recurso dentro de una secuencia pedagógica con propósito definido, no cuando lo improvisa como relleno de clase.

Potencial para la participación activa. El mejor material didáctico invita al estudiante a hacer algo: explorar, manipular, debatir, construir. El pasivo "lee y responde" tiene rendimientos decrecientes conforme avanza el ciclo escolar.

El material no enseña solo

Un recurso sin intención pedagógica es un objeto. Lo que convierte un conjunto de fichas o un video en material didáctico es la forma en que el docente lo integra en una secuencia de aprendizaje con objetivos claros, momentos de reflexión y criterios de evaluación.

Material didáctico para la inclusión y neurodiversidad

La inclusión educativa exige materiales específicos, no adaptaciones de último momento. Para los alumnos con necesidades educativas especiales (NEE), el recurso adecuado puede marcar la diferencia entre participar o quedar al margen de la clase.

La SEP cuenta con programas para proveer materiales especializados. En Puebla, más de 7,000 alumnos con discapacidad pueden beneficiarse significativamente de recursos educativos adaptados a sus necesidades específicas.

Algunos tipos de materiales organizados por necesidad específica:

  • Pictogramas y sistemas de comunicación aumentativa: Para alumnos con autismo o dificultades de comunicación verbal.
  • Material en braille y con texturas diferenciadas: Académicos e investigadores universitarios han desarrollado recursos multimodales para personas con discapacidad visual que combinan relieve, sonido y descripción verbal.
  • Materiales visuales y kinestésicos para discapacidad auditiva: Un estudio publicado en Ciencia Latina encontró que los materiales visuales y kinestésicos son especialmente efectivos para niños con discapacidad auditiva en el nivel preescolar, donde el lenguaje escrito aún no está disponible como apoyo.

Para las comunidades indígenas, la SEP ha publicado libros en lenguas originarias. Sin embargo, vale la pena reflexionar sobre la pertinencia cultural de estos materiales: en muchos casos, conviene analizar si los enfoques adoptados reflejan verdaderamente la cosmovisión de las comunidades a las que están dirigidos, o si reproducen una visión integracionista de la diversidad.

Innovación en el aula: Inteligencia Artificial y recursos DIY

La inteligencia artificial está cambiando la forma en que los docentes pueden crear y personalizar material didáctico, incluso con recursos muy limitados.

Herramientas como ChatGPT, Gemini o plataformas especializadas como Curipod permiten generar fichas de trabajo diferenciadas, preguntas de comprensión lectora por nivel, rúbricas de evaluación y planes de clase en minutos. Para un docente multigrado que atiende tres grados al mismo tiempo, esa capacidad de personalización no es un extra: es un recurso de supervivencia pedagógica.

Cómo usar IA para crear material didáctico diferenciado

Pídele a una herramienta de IA que genere el mismo texto explicativo en tres versiones de dificultad, o que produzca un conjunto de preguntas abiertas para un Campo Formativo específico. El paso crítico es revisar el resultado con criterio docente antes de usarlo: la IA genera borradores, no planeaciones terminadas.

Para escuelas con recursos limitados, los materiales DIY (hazlo tú mismo) siguen siendo válidos y eficaces:

  • Tarjetas de vocabulario con material reciclado: Cartón de cajas, tapas de refresco pintadas, telas de colores. Funcionan para lectoescritura inicial y para juegos de clasificación en matemáticas.
  • Dados temáticos: Un dado de cartón con imágenes o palabras sirve para actividades de escritura creativa, repaso de vocabulario o ejercicios de probabilidad en primaria alta.
  • Líneas del tiempo con estambre y fichas: Para ciencias sociales e historia, sin necesidad de impresión ni pantalla.
  • Juegos de mesa adaptados al contenido: Un tablero de serpientes y escaleras con preguntas de la materia convierte el repaso en actividad colaborativa sin costo adicional.

El presupuesto cero no implica impacto cero. La creatividad del docente para diseñar recursos con lo que tiene a la mano es, en sí misma, una competencia pedagógica que ninguna plataforma reemplaza.

Ejemplos prácticos por nivel educativo: Preescolar y Primaria

Preescolar (3-6 años)

En preescolar, el material manipulativo domina. Los niños aprenden haciendo, tocando y explorando, no escuchando explicaciones.

  • Regletas de Cuisenaire: Permiten explorar relaciones numéricas de manera concreta antes de introducir símbolos abstractos. Son especialmente útiles para el Campo Formativo de Saberes y Pensamiento Científico en los primeros grados.
  • Cajas de exploración sensorial: Llenas de arena, lentejas o maíz, con objetos escondidos para identificar por tacto. Desarrollan vocabulario descriptivo y habilidades de clasificación.
  • Tableros de secuencias con imágenes: Para desarrollar habilidades narrativas y de lenguaje, alineados al Campo Formativo de Lenguajes.
  • Juegos de emparejamiento con fotografías del entorno local: En lugar de imágenes genéricas de libros, usar fotos del mercado, la plaza o la milpa refuerza la vinculación comunitaria que propone la NEM y hace el aprendizaje más significativo para el niño.

Primaria (6-12 años)

La primaria requiere materiales que escalen en complejidad conforme avanza el grado y que sostengan la atención de estudiantes que ya leen y escriben con autonomía.

  • Geoplanos: Para geometría en tercero y cuarto grado, permiten explorar figuras con ligas sin lápiz ni papel, y hacer visible el pensamiento espacial.
  • Material base diez: Para la comprensión del valor posicional y las operaciones con números grandes. Su uso concreto antes de la operación escrita reduce errores de concepto.
  • Juegos de lectoescritura adaptados al contexto local: Usar nombres de personas, calles o tradiciones del entorno hace que el ejercicio sea más significativo que el ejemplo genérico del libro de texto.

Para docentes en modalidad multigrado, considera que los materiales más eficaces suelen ser aquellos que permiten al alumno trabajar con autonomía mientras el docente atiende a otro grupo. El diseño del material didáctico, en ese contexto, no es cosmético: es la diferencia entre una clase funcional y una caótica.

Lo que esto significa para tu práctica docente

El debate sobre los libros de texto de la NEM seguirá. La formación docente en competencias digitales avanzará más despacio de lo que la política educativa quisiera. Y la brecha digital en zonas rurales no se cierra con una aplicación nueva.

Frente a ese panorama, los docentes de educación básica en México están haciendo lo que siempre han hecho: adaptar, combinar y priorizar con los recursos disponibles.

Algunos puntos de partida concretos para fortalecer tu trabajo con material didáctico:

  1. Audita lo que ya tienes. ¿Qué recursos usas con frecuencia? ¿Cuáles llevan meses sin salir del cajón? Un inventario simple revela patrones que no siempre son evidentes en la práctica cotidiana.
  2. Identifica las brechas. ¿Hay alumnos con NEE que no tienen materiales adecuados? ¿Hay Campos Formativos que no tienen ningún recurso de apoyo más allá del libro?
  3. Empieza con un tipo de material nuevo. No es necesario transformar todo a la vez. Prueba un material manipulativo, un recurso generado con IA o un juego de mesa adaptado en una secuencia específica y observa qué pasa.
  4. Registra lo que funciona. Un diario docente de dos líneas por semana construye evidencia propia sobre qué herramientas pedagógicas generan mayor participación y comprensión en tu grupo específico.

El material didáctico más efectivo no siempre es el más sofisticado. Es el que conecta con los estudiantes que tienes frente a ti, en el contexto donde trabajas, con los objetivos de aprendizaje que importan esta semana.