¿Cuántas veces has terminado un examen, entregado las calificaciones y sentido que algo no cerró del todo? Que los números en la libreta no reflejan lo que realmente aprendieron tus alumnos. Esa incomodidad tiene nombre: es la señal de que el sistema de evaluación tradicional se quedó corto.

La evaluación formativa en el aula propone algo diferente. No se trata de eliminar la calificación, sino de construir un proceso donde la retroalimentación continua guíe el aprendizaje antes de que sea demasiado tarde para corregir el rumbo. Y en México, ese proceso ya tiene respaldo normativo: la Nueva Escuela Mexicana lo convirtió en una obligación pedagógica.


¿Qué es la evaluación formativa y por qué es clave en el modelo educativo mexicano?

La evaluación formativa es un proceso continuo mediante el cual docentes y estudiantes recogen información sobre el avance del aprendizaje para ajustar la enseñanza y el estudio en tiempo real. No es un examen. No genera una calificación por sí sola. Es una conversación permanente entre quien enseña y quien aprende.

Desde el enfoque pedagógico que orienta el currículo nacional, la evaluación del aprendizaje debe ser continua, flexible, contextualizada y participativa. Su propósito va más allá de la acreditación: debe retroalimentar a estudiantes y docentes para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje.

La Nueva Escuela Mexicana (NEM) posiciona este enfoque como un cambio de paradigma: de la evaluación como instrumento de control hacia la evaluación como instrumento de aprendizaje. El error deja de ser motivo de penalización y se convierte en información útil para el docente y el alumno.

Lo que dice la NEM sobre la evaluación

La Nueva Escuela Mexicana no elimina la calificación sumativa, pero subordina su peso al acompañamiento formativo. El objetivo es que la nota final sea consecuencia de un proceso de aprendizaje genuino, no su único indicador.


Diferencias clave: evaluación formativa vs. sumativa

Muchos docentes aplican ambos tipos de evaluación sin distinguirlos con claridad. Entender sus funciones evita confusiones con estudiantes, padres de familia y directivos.

DimensiónEvaluación formativaEvaluación sumativa
Propósito principalMejorar el aprendizaje en cursoCertificar o acreditar aprendizajes
Momento de aplicaciónDurante el procesoAl final de una etapa
Produce calificaciónNo necesariamenteSí, generalmente
RetroalimentaciónInmediata y específicaGeneral, posterior al proceso
Participación del alumnoAlta (autoevaluación, coevaluación)Baja (rol receptor)
EjemploTicket de salida, rúbrica de procesoExamen bimestral, proyecto final

La tensión entre ambos enfoques es real. Como señala un estudio publicado en Dialnet sobre la práctica docente en primaria de la NEM, existe una brecha entre el discurso oficial que promueve la evaluación formativa y las prácticas administrativas que siguen exigiendo calificaciones cuantitativas. Los docentes navegan entre dos lógicas que no siempre se alinean.

La clave no es elegir una sobre otra, sino entender que cumplen funciones distintas y se complementan.


Estrategias de evaluación formativa para grupos grandes

Este es el punto donde muchos docentes abandonan la teoría: ¿cómo aplico esto con 40 alumnos, tres grupos al día y tiempo limitado para planear?

La respuesta está en técnicas de bajo costo cognitivo para el docente y alta rentabilidad pedagógica para el alumno. Las siguientes estrategias funcionan con grupos numerosos sin requerir instrumentos elaborados.

Semáforo de aprendizaje

Cada alumno cuenta con tres tarjetas de colores (verde, amarillo, rojo) o usa señales con los dedos. Al finalizar una actividad, indica su nivel de comprensión. Verde: lo entendí. Amarillo: tengo dudas. Rojo: necesito ayuda.

El docente obtiene en segundos un diagnóstico visual del grupo. Con esa información, puede reagrupar, reforzar o avanzar. No requiere calificar ni revisar nada escrito.

Ticket de salida

Al final de la clase, cada alumno responde en un papel o formulario digital una pregunta concreta: "¿Qué aprendí hoy?" o "¿Qué no quedó claro?". El docente lee las respuestas antes de la siguiente sesión y ajusta el inicio de la clase siguiente en función de los patrones que encuentra.

Es una de las estrategias con mayor respaldo en la literatura sobre evaluación formativa, justamente porque cierra el ciclo: el alumno reflexiona, el docente recibe información accionable.

Coevaluación estructurada

Los alumnos evalúan el trabajo de un compañero usando una rúbrica sencilla de tres a cuatro criterios. La normativa de la NEM reconoce la coevaluación como parte del proceso evaluativo. Además de liberar carga al docente, desarrolla en los estudiantes la capacidad de leer críticamente el trabajo ajeno, lo cual fortalece su propio aprendizaje.

Para grupos de 40 o más alumnos

Combina el semáforo (diagnóstico rápido grupal) con un ticket de salida digital vía Google Forms. Obtienes datos en tiempo real sin revisar cuadernos uno a uno. La coevaluación puede hacerse en pares dentro de la misma clase.

Preguntas de monitoreo

En lugar de preguntar "¿Entendieron?", formula preguntas específicas que requieran aplicar el concepto: "¿Cuál sería el siguiente paso en este problema?" o "¿Por qué esta oración está en tiempo pasado?". Las respuestas en voz alta o en pizarrón revelan niveles de comprensión sin necesidad de un instrumento formal.


Instrumentos y herramientas digitales para el aula híbrida

La SEP ha establecido objetivos de alfabetización digital que se alinean directamente con el uso de herramientas tecnológicas para la evaluación. Estas plataformas permiten obtener retroalimentación en tiempo real con grupos grandes.

Kahoot y Quizizz sirven para diagnósticos rápidos y repasos. Los alumnos responden en sus dispositivos y el docente ve al instante qué preguntas generaron más errores. Esos errores son datos: indican exactamente qué hay que reforzar.

Mentimeter es útil para preguntas abiertas y nubes de palabras. Permite visualizar las ideas previas del grupo antes de una nueva unidad o recoger reflexiones al cierre de una sesión.

Google Forms ofrece la mayor versatilidad para tickets de salida y autoevaluaciones. Puede configurarse para dar retroalimentación automática en preguntas de opción múltiple, lo que reduce la carga de revisión.

Padlet funciona bien para coevaluaciones y presentaciones de proyectos: los alumnos publican su trabajo y comentan el de sus compañeros con criterios definidos por el docente.

Herramientas y brecha digital

No todos los contextos escolares en México tienen acceso estable a internet o dispositivos suficientes. Las estrategias analógicas como el semáforo y el ticket en papel son igual de válidas y no deben descartarse por falta de conectividad.


Cómo dar una retroalimentación efectiva que motive al alumno

La retroalimentación es el corazón de la evaluación formativa. Sin ella, las técnicas anteriores son solo recolección de datos. La información sirve solo si genera una respuesta que mejore el aprendizaje.

Una retroalimentación efectiva tiene tres características: es específica, es oportuna y es accionable. Decirle a un alumno "bien" o "mejorar" no cumple ninguna de las tres. Decirle "en tu explicación de la multiplicación faltó mostrar el paso de reagrupación, que es lo que causa el error en el resultado" sí las cumple.

Según ProFuturo, uno de los beneficios documentados de la evaluación formativa es el aumento de la motivación y la autonomía del estudiante. Eso sucede cuando el alumno entiende exactamente qué debe mejorar y cómo hacerlo, no cuando recibe una calificación sin contexto.

"La evaluación del aprendizaje tiene el propósito de retroalimentar a las alumnas y los alumnos y a los docentes, de manera que ambos puedan ajustar y mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje."

Acuerdo 10/09/23, SEP

El tratamiento del error es central. En un modelo de evaluación sumativa, el error se registra y resta puntos. En un modelo formativo, el error es información: señala exactamente dónde está la brecha entre lo que el alumno comprendió y lo que necesita comprender. Ese reencuadre requiere un cambio cultural que va más allá del docente individual.

Algunos principios prácticos para retroalimentar:

  • Describe, no juzgues: "Tu argumento no tiene evidencia que lo sostenga" es más útil que "está mal".
  • Señala lo que funciona antes de lo que no: crea disposición para recibir la crítica.
  • Formula preguntas en lugar de dar respuestas: "¿Qué pasaría si cambias el orden de estos pasos?" activa el pensamiento más que "el orden correcto es este".
  • Da tiempo para responder a la retroalimentación: si no hay espacio en clase para actuar sobre ella, pierde su función formativa.

Ejemplos prácticos por nivel educativo (Primaria y Secundaria) Los marcos teóricos son útiles. Los ejemplos concretos, más.

Primaria: Español, 4.° grado

Actividad: escritura de un texto descriptivo.

Instrumento formativo: rúbrica sencilla de coevaluación con cuatro criterios.

CriterioLo logréEstoy en procesoNecesito ayuda
Usa adjetivos para describir
Organiza las ideas en párrafos
La ortografía es correcta
El texto tiene inicio, desarrollo y cierre

El alumno evalúa el texto de un compañero. Luego, ambos comentan los resultados. El docente circula, observa y toma notas sobre los patrones que identifica en el grupo.

Primaria: Matemáticas, 3.° grado

Actividad: resolución de problemas de suma con reagrupación.

Instrumento formativo: ticket de salida.

Al finalizar la clase, cada alumno responde en un papel: "Resuelve este problema y explica con tus palabras qué hiciste". El docente revisa los tickets esa tarde. Al día siguiente, agrupa a los alumnos según el tipo de error encontrado y trabaja con cada grupo de forma diferenciada durante los primeros 10 minutos de clase.

Secundaria: Español, 1.° grado

Actividad: análisis de un texto argumentativo.

Instrumento formativo: autoevaluación con lista de cotejo.

IndicadorNo
Identifiqué la tesis principal del texto
Encontré al menos dos argumentos que la sustentan
Distinguí entre un hecho y una opinión en el texto
Puedo explicar con mis palabras de qué trata el texto

El alumno completa la lista al terminar la actividad. El docente recoge las listas y usa los resultados para decidir si el grupo está listo para avanzar o necesita reforzar el concepto de argumento antes de continuar.

Secundaria: Matemáticas, 2.° grado

Actividad: álgebra, despeje de variables.

Instrumento formativo: semáforo + pregunta de monitoreo oral.

El docente resuelve un ejercicio en el pizarrón y luego pide a los alumnos que indiquen con el semáforo su nivel de comprensión. A quienes levantan rojo o amarillo les asigna un ejercicio de refuerzo en parejas. A quienes levantan verde, les plantea un ejercicio de mayor dificultad. La clase avanza diferenciadamente sin que nadie quede abandonado ni aburrido.


Lo que esto significa para tu práctica docente

La evaluación formativa en el aula no requiere reinventar tu práctica desde cero. Requiere insertar momentos de retroalimentación intencional en lo que ya haces: una pregunta al final de la clase, una rúbrica de dos criterios, un formulario de dos minutos.

Los desafíos documentados en investigación sobre educación básica son reales: la cultura evaluativa tarda en cambiar, la carga administrativa pesa y no siempre hay acompañamiento institucional suficiente. Eso no invalida el enfoque, pero sí obliga a ser realista sobre el ritmo del cambio.

Lo que sí está en tus manos hoy es empezar con una técnica, usarla consistentemente durante un bimestre y observar qué cambia. El semáforo no tarda más de dos minutos. El ticket de salida puede ser un formulario de Google ya preparado. La coevaluación funciona con una rúbrica de tres criterios que puedes reutilizar.

3 técnicas
es suficiente para empezar: semáforo, ticket de salida y coevaluación
Fuente: Acuerdo 10/09/23, SEP

La evaluación formativa en la NEM implica un proceso participativo donde tanto el docente como el alumno son agentes activos. Eso cambia la dinámica del aula: los estudiantes dejan de ser receptores pasivos de una calificación y se convierten en participantes de su propio proceso.

Ese cambio, aunque gradual, es el que la SEP está buscando. Y es también el que los docentes con más experiencia ya identifican como el que produce aprendizajes más duraderos.


Preguntas frecuentes

¿La evaluación formativa reemplaza al examen? No. El examen es un instrumento sumativo válido. La evaluación formativa complementa los instrumentos sumativos con información continua que permite intervenir antes del examen, no después.

¿Cómo registro la evaluación formativa si la SEP pide calificaciones numéricas? La calificación numérica sigue existiendo para efectos de acreditación. Lo que cambia es el proceso que la genera: en lugar de basar la nota exclusivamente en exámenes, puedes incorporar evidencias de proceso, autoevaluaciones y coevaluaciones como parte del portafolio de evaluación del alumno.

¿Con cuántos alumnos funciona esto? Funciona con cualquier tamaño de grupo si se usan técnicas adecuadas. El semáforo, el ticket de salida digital y la coevaluación en parejas escalan bien con grupos de 40 o más estudiantes.

¿Qué dice el Acuerdo 10/09/23 exactamente sobre la evaluación formativa? El Acuerdo 10/09/23 de la SEP establece que la evaluación debe ser continua, flexible, contextualizada y participativa, e incluye explícitamente la autoevaluación y la coevaluación como modalidades reconocidas dentro del proceso evaluativo en preescolar, primaria y secundaria.