Imagina que llevas quince años enseñando quinto de primaria. Sabes cómo armar una secuencia didáctica, conoces a tus alumnos y tienes tus propios ritmos de trabajo. Entonces, de un ciclo escolar al siguiente, las reglas del juego cambian de fondo. Los libros de texto son nuevos, los programas se llaman diferente y el formato de planeación que usabas ya no encaja con lo que te piden.

Eso es exactamente lo que viven hoy miles de docentes en México con la llegada de la Nueva Escuela Mexicana (NEM). El plan de clase, esa herramienta que debería ser tu aliada más cercana, se ha convertido para muchos en una fuente de confusión y carga administrativa.

Esta guía está escrita para docentes de educación básica que quieren entender el nuevo modelo, aplicarlo sin perder la cabeza y, sobre todo, convertir su planeación en algo que sirva de verdad en el aula.


¿Qué es un plan de clase y por qué es vital en la Nueva Escuela Mexicana?

Un plan de clase es el documento que organiza la intención pedagógica de una sesión o secuencia de sesiones: qué van a aprender los alumnos, cómo va a suceder ese aprendizaje y cómo vas a saber si ocurrió.

Pero bajo la NEM, esa definición se amplía. La planeación ya no es un trámite que se entrega para cumplir con el supervisor. Es el espacio donde el docente ejerce su autonomía profesional: toma decisiones sobre qué enseñar, cómo contextualizar los contenidos al entorno de su comunidad y qué problemas reales pueden servir como punto de partida para el aprendizaje.

Eso es un cambio importante. En el modelo anterior, el docente ejecutaba un programa definido desde arriba. En el modelo NEM, el docente co-diseña el currículo. No es total libertad, pero sí es una responsabilidad mayor.

Codiseño, no improvisación

La autonomía profesional que propone la NEM no significa planear sin referentes. Significa que los docentes usan los Programas de Estudio, los Planes de Estudio 2022 y el contexto de su comunidad como insumos para construir una planeación propia, no para copiar formatos genéricos.


Elementos esenciales de una planeación didáctica exitosa

El nuevo formato de plan de clase incorpora una terminología distinta a la que muchos docentes conocen. Estos son los elementos que no pueden faltar:

Campos formativos

La NEM organiza el currículo en cuatro campos formativos, que reemplazan la lógica de asignaturas separadas:

  • Lenguajes (antes Español y Lengua Materna)
  • Saberes y pensamiento científico (antes Ciencias, Matemáticas)
  • Ética, naturaleza y sociedades (antes Historia, Geografía, Formación Cívica)
  • De lo humano y lo comunitario (antes Educación Artística, Educación Física, SEL)

Esto implica que una buena planeación no diseña sesiones para cada asignatura de forma aislada, sino que busca conexiones entre campos. Un proyecto sobre el agua, por ejemplo, puede trabajar lenguajes (redacción de un informe), saberes científicos (ciclo del agua) y ética (acceso al agua como derecho).

Ejes articuladores

Son los hilos conductores que deben cruzar toda la planeación: inclusión, pensamiento crítico, interculturalidad crítica, igualdad de género, vida saludable, apropiación de las culturas a través de la lectura y la escritura, y educación estética. No son temas a cubrir, sino lentes con los que se diseña la experiencia de aprendizaje.

Procesos de Desarrollo de Aprendizaje (PDA)

Los PDA son el equivalente funcional de los aprendizajes esperados del modelo anterior, pero con una diferencia conceptual: están redactados como procesos (verbos en infinitivo que describen lo que el alumno hace), no como metas de llegada. Son tu referente principal al momento de planear.

Temporalización y progresión

Define cuántas sesiones necesita la secuencia, pero también en qué momento del ciclo y con qué ritmo. La progresión importa: una secuencia bien temporalizada va de actividades de exploración a actividades de sistematización, no al revés.

Evaluación formativa

No al final, sino durante. La planeación debe incluir momentos explícitos de valoración del aprendizaje: preguntas de metacognición, productos intermedios, rúbricas de proceso. Esto es lo que diferencia una planeación pedagógica de un programa de actividades.


Cómo hacer un plan de clase paso a paso

Antes de abrir cualquier formato, el primer paso es hacer un diagnóstico real del grupo: qué saben, qué pueden hacer, cuáles son sus intereses, qué desafíos tienen. Sin ese punto de partida, la planeación es genérica y pierde potencia.

Paso 1: Identifica los PDA relevantes

Revisa el Programa Sintético de tu grado y campo formativo. Elige los PDA que quieres trabajar en la secuencia. No intentes abarcar todo: es mejor profundizar en dos o tres procesos que rozar diez superficialmente.

Paso 2: Define el problema o situación detonadora

La NEM favorece que el aprendizaje parta de una pregunta, un problema real o un proyecto. Pregúntate: ¿qué situación de la vida de mis alumnos puede servir como punto de entrada? No tiene que ser una situación dramática: puede ser algo tan cotidiano como organizar la feria del libro de la escuela o investigar la historia del barrio.

Paso 3: Diseña la secuencia didáctica Organiza las actividades en tres momentos:

  • Inicio: activa conocimientos previos, presenta la situación detonadora, genera curiosidad.
  • Desarrollo: los alumnos trabajan con el contenido, exploran, producen, discuten. Aquí está el núcleo del aprendizaje.
  • Cierre: sistematización, reflexión y evaluación. ¿Qué aprendimos? ¿Cómo lo sabemos?

Paso 4: Planea la evaluación antes de ejecutar

Define qué evidencias vas a recoger y cómo vas a valorarlas. Una lista de cotejo sencilla es mejor que no tener ningún instrumento. Si usas rúbricas, compártelas con los alumnos desde el inicio: la evaluación formativa funciona mejor cuando los estudiantes saben qué se espera de ellos.

Paso 5: Revisa los ejes articuladores

Antes de cerrar tu planeación, pregúntate: ¿dónde aparece la inclusión? ¿Hay algún momento donde se trabaje el pensamiento crítico? No es necesario que todos los ejes estén presentes en cada sesión, pero sí deben ser parte de la planificación mensual o del proyecto.

Planeación por proyectos vs. planeación por secuencias

Los Proyectos Comunitarios y los Proyectos de Aula son el formato estrella de la NEM para integrar campos formativos. Pero no toda la planeación tiene que ser un proyecto. Las secuencias didácticas cortas (3-5 sesiones) siguen siendo válidas para trabajar habilidades específicas que requieren práctica sistemática, como la comprensión lectora o el cálculo mental.


Inclusión y Neurodiversidad: Adaptando tu plan de clase

Este es quizás el aspecto menos desarrollado en los materiales oficiales, y uno de los que más preguntan los docentes. ¿Cómo planeamos para un grupo que incluye alumnos con TDAH, dislexia, discapacidad visual o rezago significativo?

La respuesta no es hacer un plan de clase diferente para cada alumno. Es diseñar desde el inicio con flexibilidad incorporada.

Principios de Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA)

El DUA propone que cualquier actividad bien diseñada ofrece múltiples formas de representación (no solo texto), múltiples formas de participación (no solo exposición oral) y múltiples formas de expresión (no solo examen escrito). Cuando aplicas estos principios, reduces la necesidad de adaptaciones individuales porque el diseño ya es flexible.

Ajustes razonables en la práctica

Algunos ajustes concretos que pueden incorporarse directamente al plan de clase:

  • Tiempo adicional: anota explícitamente que ciertos alumnos tendrán tiempo extra para completar productos.
  • Materiales adaptados: si una actividad usa texto, considera también una versión en audio o con imágenes de apoyo.
  • Agrupaciones intencionales: el trabajo en pares y equipos puede diseñarse para que alumnos con distintos niveles se apoyen mutuamente, sin etiquetar ni segregar.
  • Productos diferenciados: el mismo aprendizaje puede evidenciarse con un mapa mental, una infografía, una narración oral o un escrito. Ofrece opciones.
Un error frecuente

Muchos docentes asumen que adaptar el plan de clase para alumnos con necesidades educativas específicas requiere una formación especializada que no tienen. En realidad, los ajustes más efectivos suelen ser los más simples: más tiempo, instrucciones más claras, un apoyo visual adicional. No esperes a ser experto para empezar.


Uso de Inteligencia Artificial para optimizar tu planeación

Las herramientas de IA generativa, como ChatGPT, Gemini o Claude, pueden reducir significativamente el tiempo que tarda un docente en generar un borrador de secuencia didáctica. No reemplazan el juicio pedagógico, pero sí aceleran el trabajo inicial.

Cómo usarlas de forma efectiva

El error más común es pedirle a la IA que "haga un plan de clase para quinto de primaria sobre el agua". El resultado es genérico porque la instrucción es genérica. Cuanto más contexto le das, mejor es el resultado.

Una instrucción más útil podría ser:

"Soy maestra de quinto de primaria en una escuela pública en Oaxaca. Quiero diseñar una secuencia didáctica de 4 sesiones sobre el ciclo del agua, conectada con la situación de escasez hídrica en mi comunidad. El grupo tiene 28 alumnos, tres de ellos con rezago en lectoescritura. Quiero trabajar los campos formativos de Saberes y pensamiento científico y Lenguajes. Genera un borrador de secuencia con actividades de inicio, desarrollo y cierre."

Con ese nivel de detalle, la IA puede producir un borrador que, con ajustes, puede ser útil de verdad.

Generación de rúbricas e instrumentos de evaluación

También puedes pedir a la IA que genere rúbricas de evaluación para un producto específico, listas de cotejo para trabajo en equipo o preguntas de metacognición para el cierre de una sesión. Esto ahorra tiempo en las partes más mecánicas de la planeación.

Lo que la IA no puede hacer

No conoce a tus alumnos. No sabe qué pasó la semana pasada en tu aula. No puede reemplazar el diagnóstico docente ni la lectura del contexto comunitario que la NEM pone en el centro. Úsala para acelerar el borrador, no para sustituir el pensamiento pedagógico.


El desafío real: entre la autonomía y la carga administrativa

Hay algo que vale la pena nombrar con claridad, porque los docentes lo viven todos los días.

La NEM propone que el plan de clase sea una herramienta de autonomía profesional. Pero en la práctica, muchos educadores lo experimentan como un requisito burocrático más: un formato que hay que llenar para el supervisor, no para el alumno. Esta tensión es real y reconocida por quienes han acompañado la implementación de la NEM: el éxito del modelo depende de una formación docente continua que todavía está en construcción.

Vale la pena considerar que los principios teóricos del modelo son sólidos, pero la brecha entre la teoría y la práctica cotidiana es significativa y merece atención sostenida en los procesos de acompañamiento docente.

"La planificación didáctica argumentada representa un paso hacia la profesionalización docente cuando el educador puede explicar el porqué de cada decisión pedagógica, no solo describir lo que hará."

La planificación didáctica argumentada, COMIE 2019

Esto apunta a algo importante: un buen plan de clase no es el que tiene todos los campos llenos. Es el que el docente puede defender pedagógicamente. Ese es el estándar al que vale aspirar.


Formatos y ejemplos de planes de clase para descargar

Los formatos oficiales de la SEP varían según el nivel educativo y el campo formativo. Aquí presentamos las estructuras más utilizadas:

Formato básico para primaria (campos formativos NEM)

CampoContenido
Grado y grupo
Campo formativo
PDA seleccionados
Situación detonadora
Ejes articuladores presentes
Sesiones planeadas
Actividades de inicio
Actividades de desarrollo
Actividades de cierre
Instrumentos de evaluación
Ajustes para alumnos con NEE

Formato para proyectos (primaria y secundaria) Para proyectos comunitarios o de aula, el formato se amplía para incluir:

  • Nombre del proyecto y pregunta guía
  • Campos formativos integrados (mínimo dos)
  • Producto final (qué van a crear o presentar los alumnos)
  • Cronograma de sesiones con hitos intermedios
  • Criterios de evaluación del proceso y del producto final
  • Participación comunitaria (si aplica)
Dónde encontrar ejemplos reales

La SEP publica materiales de apoyo en el portal oficial. También puedes encontrar planeaciones compartidas por docentes en comunidades como el Colectivo de Maestros en Facebook o en la plataforma Aprende.mx. Lo más valioso no es el formato, sino leer cómo otros docentes argumentan sus decisiones pedagógicas.


Lo que todavía no sabemos

Sería deshonesto cerrar esta guía sin reconocer las preguntas que aún no tienen respuesta clara.

No existen todavía evaluaciones a gran escala que comparen los resultados académicos de los alumnos bajo el modelo NEM con los de modelos anteriores. No hay datos consolidados sobre cómo la formación inicial docente en las escuelas normales está cambiando para preparar a los nuevos maestros para este modelo. Y la autonomía profesional que propone la NEM parece aplicarse de forma muy desigual dependiendo de la región, el contexto socioeconómico y el tipo de escuela.

Estas son preguntas abiertas, y reconocerlas no debilita el modelo: lo pone en perspectiva.


Qué significa todo esto para tu próxima planeación

El plan de clase en la NEM no es un formato nuevo que tienes que aprender a llenar. Es una forma diferente de pensar el trabajo docente: partir del contexto, integrar saberes, dar espacio a la voz de los alumnos y evaluar mientras enseñas.

Eso puede sonar a mucho. Y en parte lo es. Pero también significa que tienes más margen para tomar decisiones que antes estaban cerradas.

El primer paso no es encontrar el formato perfecto. Es hacer una pregunta honesta sobre tu grupo: ¿qué les importa? ¿Qué no entienden todavía? ¿Qué problema real podrían investigar juntos? Esa pregunta es el inicio de cualquier buen plan de clase, independientemente del modelo educativo que esté vigente.