Imagina un grupo de 35 estudiantes el primer lunes de septiembre. Tres hablan una lengua indígena como lengua materna. Cinco tienen diagnóstico de TDAH, aunque solo dos con papeles. Uno acaba de llegar de otro estado y trae un cuaderno distinto, un acento diferente y seis meses de brecha en matemáticas. ¿Tienes un plan?

Esa pregunta es exactamente para lo que sirven las estrategias didácticas: no para el aula ideal de los libros de pedagogía, sino para el aula real de México en 2025. Esta guía te explica qué son, cómo clasificarlas, cómo aplicarlas en el marco de la Nueva Escuela Mexicana y cómo saber si funcionan.


¿Qué son las estrategias didácticas y por qué son clave en la Nueva Escuela Mexicana?

Una estrategia didáctica es un conjunto de acciones, técnicas y recursos que el docente planifica de manera intencional para alcanzar objetivos de aprendizaje específicos. No es sinónimo de actividad ni de técnica aislada.

La diferencia importa. Una actividad es una tarea concreta ("dibuja un mapa conceptual"). Una técnica es un procedimiento específico ("lluvia de ideas en equipo"). Una estrategia es la decisión pedagógica que determina por qué usas esa técnica, en qué momento, con qué secuencia y cómo vas a saber si funcionó. La estrategia contiene a las otras dos.

Frida Díaz Barriga Arceo, investigadora de la UNAM y una de las referentes más citadas en didáctica latinoamericana, señala que la estrategia didáctica implica siempre una toma de decisiones consciente y reflexiva sobre el proceso de enseñanza. El docente no actúa por inercia: elige, organiza y evalúa.

Esto cobra relevancia directa en el contexto de la Nueva Escuela Mexicana (NEM). El modelo educativo vigente no se limita a transferir contenidos; exige que el proceso de enseñanza promueva la identidad con México, la responsabilidad ciudadana, el respeto a la dignidad humana y la participación activa en la transformación social. Esos propósitos no se alcanzan con una exposición frontal de 50 minutos. Requieren estrategias deliberadas, contextualidas y adaptadas al grupo específico que tienes frente a ti.

Planeación didáctica y NEM

Los Programas de Estudio 2022 de la SEP organizan el aprendizaje en Campos Formativos: Lenguajes, Saberes y Pensamiento Científico, Ética, Naturaleza y Sociedades, y De lo Humano y lo Comunitario. Cualquier estrategia didáctica que diseñes debe poder articularse con al menos uno de estos campos y con los proyectos de aula comunitarios que propone la NEM.


Tipos de estrategias didácticas: De la enseñanza al aprendizaje

La clasificación más útil para la práctica docente distingue dos grandes grupos: las estrategias de enseñanza (las que diseña y usa el docente para mediar el aprendizaje) y las estrategias de aprendizaje (los procedimientos mentales que el propio alumno usa para comprender, organizar y retener información).

Dentro de las estrategias de enseñanza, Díaz Barriga Arceo propone una clasificación por el momento de la clase en que se aplican:

Estrategias preinstruccionales

Se usan antes de iniciar el contenido nuevo. Su función es activar conocimientos previos, establecer el propósito de la sesión y generar expectativa. Ejemplos concretos: preguntas detonadoras, organizadores previos (advance organizers, concepto acuñado por David Ausubel en su teoría del aprendizaje significativo), lluvias de ideas y objetivos compartidos con el grupo.

El aporte de Ausubel es central aquí: el aprendizaje significativo ocurre cuando el nuevo conocimiento se ancla en estructuras cognitivas que el alumno ya posee. Sin activar esos puentes, la información nueva se memoriza pero no se comprende, y se olvida en días.

Estrategias coinstruccionales

Acompañan el desarrollo de la clase. Incluyen analogías, ilustraciones, preguntas intercaladas, mapas conceptuales construidos junto con el grupo, resúmenes parciales y pausas de verificación ("¿alguien puede explicar lo que acabamos de ver con sus propias palabras?"). Lev Vygotsky llamó a este proceso andamiaje: el docente ofrece soporte justo en la zona de desarrollo próximo del alumno, ni tan fácil que aburra ni tan difícil que bloquee.

Estrategias posinstruccionales

Cierran la secuencia. Resúmenes finales, mapas conceptuales de cierre, preguntas de reflexión, analogías de integración y portafolios de evidencias son las más comunes. Estas estrategias consolidan lo aprendido y preparan al alumno para transferir ese conocimiento a nuevas situaciones.

"Si tuviese que reducir toda la psicología educativa a un solo principio, enunciaría este: el factor más importante que influye en el aprendizaje es lo que el alumno ya sabe. Averígualo y enséñale en consecuencia."

David Ausubel, psicólogo educativo, Universidad de Columbia

Metodologías Activas: Ejemplos prácticos para el aula

Las metodologías activas son estrategias que colocan al estudiante como protagonista del proceso. El docente pasa de ser el centro de la clase a ser un organizador del aprendizaje. Aquí van las tres con mayor respaldo empírico y mayor compatibilidad con los Campos Formativos de la NEM.

Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP)

El alumno, junto con su equipo, identifica una situación real de su comunidad, plantea una pregunta o problema, investiga, produce y presenta un resultado concreto. No se trata de un "trabajo de investigación" escolar clásico: el producto tiene un destinatario real (la dirección, la comunidad, otra clase) y el proceso exige tomar decisiones, gestionar tiempos y resolver conflictos.

El ABP encaja directamente con el enfoque comunitario de la NEM. Un proyecto sobre el manejo del agua en la colonia, por ejemplo, toca Saberes y Pensamiento Científico, Ética, Naturaleza y Sociedades y De lo Humano y lo Comunitario en una sola secuencia de tres semanas.

Aula Invertida (Flipped Classroom)

El modelo, desarrollado sistemáticamente por los docentes Jonathan Bergmann y Aaron Sams en Colorado hacia 2007, invierte la lógica tradicional: el alumno accede al contenido nuevo en casa (video, podcast, lectura breve) y el tiempo de clase se dedica a resolver dudas, aplicar, debatir y practicar con la guía del docente.

En México, donde el acceso a internet en el hogar sigue siendo desigual, este modelo requiere adaptación. Una opción probada: grabar videos cortos que los alumnos puedan descargar en la escuela, llevar a casa en USB o revisar en el teléfono familiar.

Aprendizaje Basado en Problemas

A diferencia del ABP orientado a un producto, el Aprendizaje Basado en Problemas parte de un escenario complejo y ambiguo que el alumno debe analizar para identificar qué sabe, qué no sabe y qué necesita aprender. Fue sistematizado en la Facultad de Medicina de la Universidad de McMaster en Canadá durante los años 60 y hoy se usa desde primaria hasta posgrado.

Un ejemplo para cuarto de primaria: "El río de nuestra comunidad tiene menos agua que hace diez años. ¿Qué está pasando y qué podemos hacer?" El grupo identifica preguntas, distribuye roles de investigación y regresa a la clase con hallazgos que colectivamente construyen una respuesta.


Estrategias para la inclusión y neurodiversidad

El aula mexicana promedio incluye alumnos con perfiles de aprendizaje muy distintos. Según el INEGI, aproximadamente el 6% de la población infantil tiene alguna discapacidad, y los diagnósticos de TDAH y condición del espectro autista (CEA) crecen año con año. Atenderlos no es una tarea de especialistas externos: comienza en el aula regular.

El marco más sólido para hacerlo es el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), desarrollado por el Center for Applied Special Technology (CAST) en Estados Unidos y adoptado por la SEP en sus orientaciones sobre educación inclusiva.

El DUA propone tres principios básicos:

  1. Múltiples medios de representación: presenta la información en formatos variados (texto, audio, video, manipulables) para que cada alumno acceda al contenido desde su fortaleza.
  2. Múltiples medios de acción y expresión: permite que los alumnos demuestren lo que saben de maneras distintas: oral, escrita, visual, corporal.
  3. Múltiples medios de motivación e implicación: ofrece opciones de autonomía, relevancia y colaboración para sostener el interés.
Ajustes para alumnos con TDAH

Fracciona las instrucciones en pasos de una sola acción. Usa temporizadores visuales (como un cronómetro proyectado). Alterna actividades de alta demanda cognitiva con momentos de movimiento o práctica guiada. Asigna al alumno un rol concreto dentro del equipo para reducir la demanda de autorregulación espontánea.

Ajustes para alumnos en el espectro autista

Anticipa los cambios de rutina con avisos claros y visuales. Usa esquemas o tableros de secuencia para que el alumno sepa qué viene después. Ofrece espacios de trabajo con menor estimulación sensorial cuando sea posible. Clarifica las instrucciones sociales que para otros son implícitas ("trabaja con tu equipo" necesita detallarse: quién habla primero, cuánto tiempo, qué hace cada quien).

La clave del DUA es que no segrega: diseña la clase para todos desde el inicio, de modo que los ajustes se vuelven parte de la metodología, no parches individuales.


Herramientas digitales para potenciar tu estrategia en 2025

La tecnología no reemplaza una buena estrategia, pero sí la potencia. Estas herramientas tienen versiones gratuitas funcionales y se usan en escuelas mexicanas con buenos resultados:

  • Flip (antes Flipgrid): los alumnos graban respuestas en video corto. Funciona muy bien para reflexiones posinstruccionales, debates asíncronos y presentaciones de proyectos. Desarrolla comunicación oral, un componente que el currículo de Lenguajes de la NEM prioriza.
  • Kahoot: cuestionarios en tiempo real con formato de juego. Ideal para estrategias coinstruccionales de verificación. Cuidado: úsalo para diagnóstico, no como reemplazo de la evaluación auténtica.
  • Canva para Educación: los equipos diseñan infografías, presentaciones y materiales de divulgación. Es el soporte visual perfecto para el producto final de un proyecto ABP.
  • Padlet: un tablero colaborativo en línea donde los alumnos publican ideas, recursos y reflexiones. Sirve como bitácora grupal o como pizarrón de coconstrucción durante la clase.
  • Mentimeter: permite lanzar preguntas abiertas o escalas de acuerdo en tiempo real. Útil para activar conocimientos previos al inicio de la clase sin exponer a ningún alumno ante el grupo.
Conectividad y equidad

Antes de planear una actividad que dependa de internet, verifica cuántos de tus alumnos tienen acceso en casa. Muchas de estas herramientas permiten trabajo fuera de línea o pueden usarse en el aula en el momento de clase, sin tarea digital en casa. Adaptar la herramienta al contexto es parte de la estrategia.


Evaluación formativa: ¿ Cómo medir el éxito de tu estrategia?

Una estrategia didáctica sin evaluación es un plan sin retroalimentación. Sabes qué quisiste hacer, pero no sabes si funcionó.

John Hattie, de la Universidad de Melbourne, analizó más de 1.400 estudios sobre aprendizaje escolar en su proyecto Visible Learning y encontró que la retroalimentación tiene un tamaño de efecto de 0.70, uno de los más altos de todos los factores estudiados. Pero esa retroalimentación tiene que ser específica, oportuna y orientada a la mejora, no solo una calificación al final del bimestre.

Estas son las herramientas de evaluación formativa más efectivas para el aula mexicana:

Rúbricas

Describen con claridad los criterios de desempeño en distintos niveles. No son listas de cotejo (que solo marcan presente o ausente): explican qué distingue un trabajo que alcanzó el propósito de uno que lo superó. Involucra a los alumnos en su construcción: cuando el estudiante participa en definir los criterios, comprende mejor qué se espera de él y autorregula su propio trabajo.

Bitácoras de aprendizaje

El alumno escribe brevemente al final de cada sesión: ¿qué aprendí hoy?, ¿qué sigo sin entender?, ¿cómo lo aprendí? Tres preguntas, diez minutos. Para el docente, la bitácora es una radiografía del grupo que no requiere aplicar un examen. Para el alumno, es una práctica de metacognición que fortalece la conciencia sobre su propio proceso.

Autoevaluación y coevaluación

La autoevaluación no es subjetiva si está estructurada con criterios claros. La coevaluación, donde los compañeros revisan el trabajo entre sí con una rúbrica compartida, desarrolla pensamiento crítico y responsabilidad. Ambas formas reducen la dependencia del alumno respecto al juicio del docente y construyen autonomía.

Evaluación auténtica en la NEM

Los Programas de Estudio 2022 de la SEP priorizan la evaluación auténtica: valorar lo que el alumno hace con el conocimiento, no solo lo que repite. Un portafolio de evidencias, una exposición comunitaria o un producto creativo comunican más sobre el aprendizaje real que un examen de opción múltiple.


Qué hacer con todo esto mañana lunes

Las estrategias didácticas no son una lista de técnicas para decorar la planeación. Son la columna vertebral de cualquier decisión pedagógica: qué haces antes, durante y después de que el alumno se enfrente al contenido nuevo, y por qué lo haces así.

La Nueva Escuela Mexicana no pide que abandones lo que ya sabes. Pide que lo pienses con mayor intención: que la lluvia de ideas del inicio active conocimientos reales, que el proyecto de equipo tenga un destinatario auténtico en la comunidad, que la rúbrica del cierre le diga al alumno exactamente dónde está y qué puede mejorar.

Hay preguntas abiertas que este campo todavía no responde del todo: no sabemos con precisión cuántos docentes mexicanos han adoptado de manera consistente las estrategias que propone la NEM, ni qué impacto medible han tenido en el aprendizaje desde su implementación. La formación continua y la evidencia desde las aulas son deudas pendientes del sistema.

Lo que sí sabemos es esto: las estrategias didácticas con mayor respaldo empírico comparten tres características. Colocan al alumno en un rol activo. Usan la evaluación como información, no como veredicto. Y parten del contexto real del grupo, no de un supuesto alumno promedio que nadie tiene en su clase.

Eso está al alcance de cualquier docente, con o sin tecnología, en la ciudad o en la sierra, en escuela privada o en escuela pública. El punto de partida es la pregunta con la que abrimos esta guía: ¿tienes un plan?

Ahora tienes más herramientas para construirlo.